🆘 ¡Los emojis están por todas partes!

Los encontraremos en los lugares más y menos insospechados, desde cualquier publicación en redes sociales (donde se usan sin contención ni mesura) hasta en el Whatsapp del taller que nos avisa de que podemos pasar a recoger (y pagar) la reparación del 🚙.

Personalmente los he utilizado mucho (en exceso, probablemente, pero me estoy quitando 😉), también en muchos de mis scripts y hojas de cálculo, dado que frecuentemente suponen un recurso estupendo para destacar elementos y facilitar la interpretación de la "muchedumbre numérica" que suelen desplegar estas últimas.

Por ejemplo, en esta hoja de cálculo de gestión del inventario TIC del centro,  que estoy rehaciendo estos días, pensé en usar unas bonitas pelotitas de colores, justo a la izquierda de cada cachivache, para señalizar su estado, de acuerdo con el valor de la columna C. Algo, en mi opinión, mucho más limpio y apañado que colorear toda la fila del susodicho. Y es que a veces un exceso de azúcar visual no aclara, sino que engorda (si todos fuéramos muy guapos/as, nadie lo sería).

Para ello basta con utilizar una función SI múltiple (IFS), que compara matricialmente el valor de todas y cada una de las celdas de la columna Estado con una lista de valores posible dispuesta en una pestaña auxiliar (Baremos).

Sí, lo sé, la comparación con Baremos!D6 en la fórmula de aquí arriba realmente sobra, dado que finalmente no se coloca ninguna "pelotita" en ese último caso, que sin embargo sí se comprueba. Cosas de hacer las capturas de pantalla en versiones no finales de los tinglados.

Bien, en principio, ¿verdad?

Pues no.

El problema con los emojis es que no se muestran del mismo modo en cada cacharro digital. Diferentes combinaciones de dispositivos, sistemas operativos, navegadores (y hasta ciertas alineaciones astrales, según cuentan) hacen que su aspecto cambie, haciéndolos a veces casi, casi irreconocibles.

Por ejemplo, te juro que esto  🐍 era una serpiente cuando la inserté usando la conocida extensión para Chrome Joypixels.

Pero lo que finalmente ha aparecido en el editor de esta santa casa es algo que más bien tiene pinta de   p a t o   (WTF, viva la recurrencia articulista).

Bromas aparte (dejemos estar lo de la serpiente que según dónde se parece a un pato), fíjate en lo que pasa cuando abro la hoja de cálculo anterior en un Mac no demasiado actualizado, que esto sí es serio:

Algunas pelotitas de colores aparecen (azul, rojo).

Otras no (naranja, verde)... y en su lugar tenemos unos singulares caracteres incomprensibles. 

Y eso no solo supone un inquietante incidente estético, sino que claramente dificulta la interpretación de los datos mostrados en la hoja de cálculo. Justo lo contrario que pretendía al incorporar emojis en ella para señalizar visualmente el estado de cada dispositivo del inventario.

A lo que vamos: que hay que llevar cuidado al usar emojis, lo que se puede resumir en tres principios existenciales:

  1. Úsalos con mesura y cíñete a los más habituales. Pasa de los más raretes.
  2. Nunca los emplees de modo que su (posible) deficiente representación visual pudiera suponer un obstáculo funcional en tu hoja de cálculo (o lo que sea que hayas construido).
  3. Revisa en otros dispositivos cómo queda la cosa. Aunque sea un poquito.

Bueno, pues esto ha sido la intro. Vamos ahora a por el meollo del mini artículo.

Afortunadamente hay alternativas a los emojis en el mundo hojacalcúlico, cortesía de la posibilidad de insertar imágenes en línea, sí, de esas que no flotan aerodinámicamente sobre nuestras celdas sino que se conforman con habitar dentro de ellas como si de angostos minipisos se tratara.

¿Y de dónde he sacado esos hermosotes círculos de color de la captura anterior? Son imágenes mondas y lirondas. Las he generado con la herramienta de dibujos de Google (100x100 px), por aquello de ser autosuficiente, y exportado como imagen de tipo PNG.

Pero tú puedes agenciártelas donde quieras. Búsqueda de Google, Icon Archive, Flat Icons (net o com, que hay dos, oiga), etc. etc.

Y antes de que me lo preguntes... No, no es posible usar GIFs animados. Bueno, sí podemos importarlos a una hoja de cálculo, pero la animación se pierde ¿afortunadamente 😏?

Y aquí el truqui o briconsejo del día:

Resulta que las imágenes que se insertan dentro de una celda pueden manipularse mediante fórmulas exactamente igual que cualquier otro valor literal o escalar.

Por ejemplo:

Y eso es ma-ra-vi-llo-so.

Nuestro IFS de hace un rato puede ahora tomar la imagen correspondiente al estado de cada elemento en nuestro inventario y colocarlo en su sitio tan ricamente, de modo que nuestros (con esmero preparados) gráficos se muestren exactamente del mismo modo en todas partes. Como siempre debió ser.

={"";
  ArrayFormula(
    SI.ERROR(
      IFS(
        C3:C=Baremos!D2; Baremos!E2;
        C3:C=Baremos!D3; Baremos!E3;
        C3:C=Baremos!D4; Baremos!E4;
        C3:C=Baremos!D5; Baremos!E5;
      )
    )
  )
}

Nota para 🤓 de las hojas de cálculo: Dado que esta es una fórmula matricial (ArrayFormula) que opera sobre todas las celdas de la columna C (intervalo  C3:C), el SI.ERROR es necesario para evitar que aparezcan mensajes de error del tipo #N/A en las que pudieran estar vacías, dado que entonces no se produciría ninguna coincidencia.

Este SI.ERROR además se ha usado con su sintaxis reducida, sin especificar de modo explícito el resultado que debe devolver cuando se produce una situación de error, que es opcional (en la definición de la función que puedes ver justo a continuación aparece entre corchetes [...]). En este caso simplemente no se devuelve absolutamente nada, que es justo lo que pretendemos.

SI.ERROR(valor; [valor_si_error])

Claro que ahora podríamos articular esta secuencia de decisiones alternativas de un modo mucho más escueto, limpio y contundente dado que tenemos algo parecido a una tabla de estados - pelotitas de colores:

={"";
  ArrayFormula(
    SI.ERROR(
      BUSCARV(C3:C; EstadoIcono; 2; FALSO)
    )
  )
}

Donde EstadoIcono es uno de esos (fantásticos) intervalos con nombre:

Y como te puedes figurar, la manipulación de celdas con imágenes utilizando fórmulas abre la puerta a usos extremadamente creativos.

Pero de eso hablaremos otro día.